- RacionesUnos 30 crackers
- Preparación20 min
- Cocción15 min
- DificultadMedio
Estos crackers se sostienen solo con los copos de avena molidos y el aceite de oliva: ni harina blanca, ni mantequilla. El paso que lo cambia todo es el grosor — cuanto más fina la masa, más crujientes y ligeros quedan.
Ingredientes
- 200 g de copos de avena
- 70 g de pipas de calabaza
- 12 cucharadas de agua
- 1 ½ cucharada de aceite de oliva
- ⅓ de cucharada de sal gruesa
Preparación
Triturar los copos de avena y las pipas de calabaza en el robot hasta obtener un polvo grueso.
Volcar en un bol, añadir el agua y mezclar, luego el aceite de oliva. Seguir mezclando — añadiendo un poco de agua si hace falta — hasta formar una masa que no se pegue.
Estirar la masa muy fina (1,5 mm o un poco menos) entre dos hojas de papel de horno, con el rodillo. Retirar la hoja superior.
Marcar los crackers con una espátula (unos 2,5 × 5 cm) sin separarlos.
Hornear a 170 °C de 12 a 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción (hacia los 7 minutos), hasta que los bordes estén dorados. Enfriar en una rejilla.
Servir untados con crema de semillas, unas láminas de aguacate, brotes de cebolla y un chorrito de zumo de lima.

