- Raciones4 panqueques
- Preparación15 min
- Cocción20 min
- DificultadFácil
La kañiwa es la hermana pequeña de la quinua: un grano andino diminuto, más rico en proteínas y sin amargor. Junto a la maca, raíz de reconocido efecto tonificante, da un panqueque denso y saciante, muy lejos del panqueque blanco de siempre.
Ingredientes
- 1 ½ taza de copos de avena, o 1 taza de copos y ½ taza de harina de kañiwa, sacha inchi, maca o quinua
- ½ taza de leche de coco, almendra o anacardo
- 4 huevos grandes, o 4 cucharadas de chía remojada una noche
- 1 cucharada de aceite de coco o manteca de cacao, o 12–15 nueces de Brasil — más 1 cucharada de aceite de coco para cocinar
- 2 cucharadas de miel cruda o 4 dátiles
- 2 cucharadas de sésamo
- 3 cucharadas de proteína de cáñamo en polvo
- ⅓ de cucharadita de sal gruesa
- ½ cucharadita de canela molida
- 1 pizca de nuez moscada
- Unas gotas de extracto de vainilla
Preparación
Triturar los copos de avena a velocidad media o alta. Un molido grueso conserva la fibra; una harina fina también sirve, según su gusto.
Volcar la avena molida y todos los ingredientes secos en un bol y mezclar.
Añadir poco a poco la leche vegetal y los huevos, mezclando con tenedor o varillas. Para la versión vegana, sustituir los huevos por la chía remojada, triturada al menos un minuto a máxima velocidad.
Incorporar la miel y el aceite de coco, o la manteca de cacao ligeramente derretida. Si opta por las nueces de Brasil, molerlas desde el principio junto con la avena.
La masa debe quedar homogénea. Para una textura más fina, volver a pasarla por el robot.
Calentar 1 cucharadita de aceite de coco en una sartén a fuego medio-bajo, inclinándola para repartirlo. Verter la masa y cocer de 2 a 4 minutos según el tamaño. Cuando aparezcan burbujas, los bordes se vean secos y la base esté dorada, dar la vuelta y cocer dos minutos más.


